María Fernanda, 75 años, limpiadora jubilada (I)
Me casé con mi marido porque me daba seguridad; tenía trabajo, de contable en un ultramarinos de los importantes de entonces y ya tenía su vida establecida. Me casé con mi marido aunque estaba enamorada de mi novio, un chico de mi edad, porque él no me ofrecía nada en la vida y yo no quería tener hijos para pasar dificultades para criarlos. Lloré mucho cuando tomé la decisión, mucho, mucho. Después de casarme tardé adelgacé muchísimo del disgusto que tenía, porque yo le quería, pero no iba a ninguna parte con él.
Me hacía ilusión casarme de blanco, pero a mi marido le parecía una tontería, así que me casé de negro, que era lo habitual en aquella época [...] Lloré mucho, pero al final no me equivoqué: con los años, yo me compré una casita de veraneo; él iba de camping con su mujer y dos hijos, en una caravana. Mira cómo habría vivido si me hubiera casado con él! Murió hace años, ya era un hombre maduro, en una acampada en Portugal, porque se enfrentó a unos ladrones que querían robarle una cámara de vídeo. Por eso le mataron, por una cámara de vídeo.
Me hacía ilusión casarme de blanco, pero a mi marido le parecía una tontería, así que me casé de negro, que era lo habitual en aquella época [...] Lloré mucho, pero al final no me equivoqué: con los años, yo me compré una casita de veraneo; él iba de camping con su mujer y dos hijos, en una caravana. Mira cómo habría vivido si me hubiera casado con él! Murió hace años, ya era un hombre maduro, en una acampada en Portugal, porque se enfrentó a unos ladrones que querían robarle una cámara de vídeo. Por eso le mataron, por una cámara de vídeo.
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