Sandra, 38 años, abogada (I)

No pretendo mitificar las tareas domésticas; visibilizarlas a toda costa no tiene sentido. Es el trabajo más aburrido e inexistente que hay. Inexistente por qué? Porque en cuanto acabas de hacerlo, ha dejado casi de notarse. No es material para una novela, pero explorar, conquistar, la persecución de un objetivo... todo eso con lo que se han quedado ellos, eso sí.

Lo que propongo es que compartan las tareas de casa con nosotras; así tendríamos tiempo de inventar, liderar, viajar a la Luna, alcanzar, dar vueltas, dejarnos ver, hablar de nosotras y con unos y otros... Cosas que a nosotras también nos interesan! Alguien puede dudarlo? Puede alguien pensar en serio que no somos aptas, o que no aspiramos a todo eso? No, sólo quienes se sigan haciendo los despistados para seguir viviendo con ventaja sobre nosotras, para seguir viviendo sobre el trabajo doméstico que nosotras hacemos. Porque ese trabajo necesita inteligencia, necesita dedicación y necesita tiempo. Es una trampa, es un trabajo ninguneado pero ocupa tiempo, vaya si ocupa! Tiempo que no podemos dedicar a guerrear, a inventar o a procrastinar.

Digo, ya que ha de ser hecho, compartámoslo y veamos qué damos al mundo cuando nos dejan tiempo para mostrarnos y salir a él.

Comentarios